La aprobación del traspaso de concesiones de espectro de Axtel a América Móvil concluye el reacomodo funcional de la banda de 3.5 GHz en la antesala de dos eventos anticipados en el sector de las telecomunicaciones en México: la próxima subasta de espectro y el despliegue de redes 5G.
Esta transacción y las prórrogas de los títulos 3.5 GHz contribuirán eventualmente establecer redes 5G en el país, pero probablemente no de manera inmediata. Dichos lanzamientos estarán moderados por los planes de inversión de las empresas, disponibilidad de tecnología, las implicaciones económicas de la pandemia causada por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 y las propias condiciones de las concesiones de espectro.
La nueva distribución de las licencias 3.5 GHz puede repercutir en la demanda agregada de espectro para la próxima licitación que tentativamente incluirá bloques de las bandas de 600 MHz y 3.5 GHz. Telcel y AT&T llegarían ya con bloques 3.5 GHz, Telefónica está en proceso de devolver su espectro asignado, por lo que Altán sería el otro interesado potencial. Un nuevo entrante parece poco probable.
En lo comercial, esta banda no podría utilizarse todavía para servicios móviles, pues los títulos permiten uso fijo-inalámbrico. Este servicio ya se ofrece a través de las redes 3G y 4G junto con la comercialización de equipos apropiados, por lo que es razonable la expectativa de una versión de este servicio sobre redes 5G, pero eso depende de factores como la inversión, oferta de tecnología y una demanda de servicios. De acuerdo con el IFT, Telcel tiene el 38% de las suscripciones de Internet fijo-inalámbrico seguido por AT&T con 29%. A futuro, los servicios fijos-inalámbricos avanzados con 5G podría agudizar la competencia en ese subsegmento entre AT&T y Telcel, pero también generaría alternativas a tecnologías cableadas de banda ancha, particularmente para Televisa y Megacable como proveedores de cable.
El Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) prorrogó las concesiones de la banda de 3.5 GHz expedidas originalmente a finales de la década de 1990 a favor de Axtel, Nextel y Telmex para acceso fijo-inalámbrico (telefonía e Internet). Los de Nextel pasaron a AT&T tras su adquisición en 2015 y Telmex los cedió a Telcel. El IFT concluyó los procesos administrativos de prórroga y reacomodo de los bloques de espectro, pero la transacción Axtel – Telcel completa un reacomodo “comercial” al desprenderse Axtel de un activo útil para acceso final en el mercado masivo-residencial, unidad de negocio que traspasó a Televisa y Megacable.
La banda de 3.5 GHz será una de las “bandas pioneras” de 5G más importantes a nivel internacional. En México, de los 150 MHz prorrogados, AT&T posee 50 MHz y América Móvil 100 MHz, considerando lo que obtuvo de Axtel. En México se planea aprovechar por lo menos el rango 3.3-3.6 GHz (300 MHz), de los cuales una mitad corresponde a lo prorrogado y el complemento consiste en una parte de espectro disponible y otra sujeta a refarming. Hay una parte del tramo prorrogado a Axtel que coincide con una porción para operaciones satelitales, para la que se estableció un área de protección para las estaciones existentes.

No se han publicado los términos de la cesión del espectro, pero Axtel reporta un beneficio neto de menos del 1% de sus ingresos anuales, es decir, menos de MXN$ 127.8 millones considerando el reporte de fin de 2019, aproximadamente US$ 5.6 millones (monto que lógicamente sería distinto a lo que América Móvil reporte como erogación).
Lo pagado actualmente por los titulares de la banda de 3.5 GHz corresponde solo a la contraprestación económica por prorrogar las concesiones de espectro radioeléctrico. Los títulos solo permiten su uso de la banda para servicios fijos-inalámbricos.
Otro aspecto para considerar es que las concesiones prorrogadas a AT&T y América Móvil tienen vigencias iniciales distintas, de acuerdo con el apartado de condiciones de cada una; algunas se consideran vigentes a partir de 2019 y otras a partir de 2020 (en el caso de Axtel, el padrón de concesiones del IFT aun no muestra las nuevas concesiones de espectro correspondientes). Los servicios autorizados en la concesión y las vigencias son factores que deben moderar las expectativas sobre lanzamientos 5G de ambas empresas.
Con base en la información publicada por el IFT, Telconomía estima que las prórrogas por 20 años de estas condiciones significan una recaudación de MXN$ 4,461.5 millones (US$ 246.2 millones aproximadamente, considerando tipos de cambio al momento de los pagos). Esa cantidad ajustada al precio de MHz por habitante (MHz-Pop) corresponde a un precio de US$ 0.015 MHz-Pop (1.5 centavos de dólar americano por MHz por habitante). Estas cantidades no deben interpretarse como el costo definitivo del espectro de la banda 3.5 GHz en México.
En un análisis previo se estableció que lo pagado por las prórrogas es una cantidad inferior a los precios de subasta a nivel internacional en concursos de bloques 3.5 GHz (ya en el contexto de uso para redes 5G). Para México, esta cantidad debe considerarse como un “límite inferior”.
Hay por lo menos dos factores que pueden elevar el costo de la banda 3.5 GHz prorrogada en México: el monto de las autorizaciones a solicitud de titulares del espectro para dar servicios adicionales (móvil en este caso) y los pagos anuales de derechos del espectro (“spectrum fees”) que en su caso establezca la Ley Federal de Derechos (LFD), que por ahora no grava la banda. Los derechos han representado en los últimos años el componente principal del precio de una licencia de espectro en México para servicios móviles, representando más del 85% de su valor final.
El precio MHz-Pop de las prórrogas de la banda de 3.5 GHz en México es bajo comparado con un grupo de subastas que parece converger en un precio de casi US$ 0.20 MHz-Pop, de acuerdo con la base de datos de espectro de Telconomía. Si al precio calculado para las prórrogas en México se le agrega el valor presente (20 años) de los derechos que se cobran por la banda de 2.5 GHz, se tiene un escenario en el que el precio MHz-Pop de la concesión se multiplica por 5.7x. Los pagos de derechos anuales o para permitir servicios adicionales lógicamente incrementarían el “límite inferior” revelado por las prórrogas.

En materia de espectro, Telconomía estima que, incluyendo la banda de 3.5 GHz y el espectro asignado para servicios móviles, Telcel acumula tras la transacción el 28% del espectro total o el 32% del espectro sobre 1 GHz (el IFT estima 26% y 31% respectivamente, por diferencias en el método de ponderación de las licencias regionales). AT&T mantiene ventaja en ese rubro, con 42% del espectro total y 50% de la capacidad sobre 1 GHz.
La operación de Axtel – Telcel en la banda de 3.5 GHz no impondrá nuevas condiciones regulatorias a Telcel por no incrementar el número de suscripciones de América Móvil.