Telefónica: impacto de sus primeras renuncias a espectro en México

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El Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) confirmó la renuncia de Telefónica a sus concesiones de espectro radioeléctrico que utiliza para su red de acceso inalámbrico y devolverá de manera escalonada bloques de frecuencias hasta junio de 2022. Las primeras renuncias ocurrieron en diciembre de 2019 y redujeron en aproximadamente 8% el espectro asignado a nivel nacional en México para servicios móviles, incrementando a su vez la concentración de la tenencia de este recurso.

Los desprendimientos acontecen en el contexto de la reorganización internacional de Telefónica. El grupo separó a sus filiales latinoamericanas (salvo Brasil) para reducir su exposición a los riesgos de las economías regionales y tratar de maximizar el valor de sus activos con traspasos o alianzas.

En un análisis previo, Telconomía anticipó que el siguiente paso de Telefónica México sería renunciar a las concesiones de espectro para reducir costos de operación. Antes de publicar su reestructura, Telefónica anunció un acuerdo con AT&T México para utilizar su red de acceso radioeléctrico (RAN) y eventualmente migrar ahí su tráfico con un esquema de Multi-Operator Core Network (MOCN). Telefónica infraestructura para su red de transporte, pero el acuerdo con AT&T le permite prescindir de espectro para una RAN propia y seguir sirviendo a sus clientes.

El padrón de concesiones del IFT permite distinguir las 4 fases de la renuncia al espectro de Telefónica entre diciembre de 2019 y junio de 2022. La primera, efectiva a partir del 31 de diciembre de 2019, terminó la licencia nacional que tenía en la banda de 2.5 GHz (40 MHz) que obtuvo en la subasta de la banda en 2018 y bloques de distinta amplitud de la banda 1.9 GHz en las regiones 2, 3, 4 y 6.

La base de datos de espectro radioeléctrico de Telconomía* estima que en el cuarto trimestre de 2019 (4T19), antes de las primeras renuncias de Telefónica, había 570.5 MHz** de espectro para servicios móviles en México. La terminación de las primeras concesiones contrae esa cifra a 525 MHz nacionales, un 8%. La cifra de 570.5 MHz del 4T19 ya considera la renuncia de AT&T a concesiones regionales de la banda de 800 MHz (conservó licencias en regiones del norte del país).

El movimiento también aumentó la concentración de la tenencia del espectro. Utilizando el índice Herfindahl – Hirschmann (IHH, en donde 10,000 indica la mayor concentración de mercado y 0 el nivel más bajo), se observa que el nivel pasó de 1,753 a 1,905 puntos tras la fase 1 de las renuncias de Telefónica.  Como referencia, el Departamento de Justicia y la Comisión Federal de Comercio considera que los mercados con un puntaje entre 1,500 y 2,500 son moderadamente concentrados (más de 2,500 se consideran altamente concentrados).

La primera fase de terminación de concesiones de Telefónica involucra dos bandas “medias” de espectro: 1.9 y 2.5 GHz. Bloques de este tipo son valiosos para el servicio de banda ancha móvil, pues conceptualmente ofrecen una combinación de cobertura y capacidad para la transmisión de datos.

Telefónica renunció a los dos bloques (40 MHz nacionales en total) de la banda de 2.5 GHz que obtuvo en la subasta de 2018. Además, devolverá bloques de la banda 1.9 GHz en cuatro regiones distintas. En la región 3 (Chihuahua, Durango y algunos municipios de Coahuila incluyendo Torreón) devolverá 20 MHz de espectro. En las regiones 2 (Sinaloa y Sonora), 4 (Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas) y 6 (Colima, Michoacán, Nayarit y Jalisco menos algunos de sus municipios) regresará al Estado bloques de 10 MHz.

Con esto, la concesión de espectro de 2.5 GHz fue aprovechada por Telefónica por casi 1 de los 20 años por los que se le otorgó en 2018. Telefónica evitaría también cumplir con obligaciones de cobertura de esa licitación.

En cuanto a las concesiones de la banda 1.9 GHz, la de la región 3 (20 MHz) se otorgó por 20 años en 2005. El resto (10 MHz en las regiones 2, 4 y 6) fue espectro asignado en la licitación 20 de la extinta Cofetel en 2010 por 20 años. Telefónica aprovechó alrededor de la mitad o tres cuartas partes de la “vida” de estas concesiones.

Las siguientes fases de la renuncia de Telefónica tendrán mayor impacto en la asignación del recurso, aunque el IFT planea licitar nuevas bandas, incluyendo las de 600 MHz y 3.5 GHz que podrían ser la base de las redes 5G en el país. Obviamente, el espectro devuelto por Telefónica también podrá ser licitado.

Para el IFT, uno de los retos principales será generar convocatorias para que el espectro sea aprovechado por otros operadores. Las devoluciones también resaltan el tema del precio del espectro en México y la estructura que produce precios muy altos comparados con otros países latinoamericanos. Telefónica ha sido un agente activo en esta discusión, particularmente en lo referente al esquema a las tasas de derechos (Ley Federal de Derechos) que se pagan anualmente por aprovechar el espectro. En México las subastas de espectro fijan una parte pequeña del precio del espectro; la mayor parte del valor (85% o más) proviene de los derechos a pagar anualmente. Naturalmente, el Estado también dejará de recaudar cantidades por el espectro devuelto.

Luego de la subasta de la banda de 2.5 GHz en 2018, México alcanzó a tener 584.3 MHz de espectro para telecomunicaciones móviles. Esa cantidad ubicó a México como el segundo país en América Latina con más capacidad asignada en América Latina en 2019, solo por detrás de Brasil, de acuerdo con 5G Americas.

Las renuncias de AT&T y Telefónica producen una caída del 10% en la cantidad de espectro asignado con respecto a ese nivel (medido en MHz). El 80% de esa caída es atribuible a la primera fase de renuncias de Telefónica. Los desprendimientos aumentaron en 194 puntos del IHH, es decir, resultan en una tenencia más concentrada del espectro para servicios móviles (pasó de 1,711 a 1,905 puntos).

*Informes sobre suscripciones de acceso a la base de datos de espectro radioeléctrico de Telconomía en contacto@telconomia.com

**Estimación nacional puede variar con respecto a las publicadas por el IFT por el método de ponderación de las concesiones regionales como parte del total nacional en las bandas de 800 MHz, 850 MHz y 1.9 GHz. Otra diferencia es la ponderación de la capacidad asignada en la banda de 850 MHz en donde hay algunas asignaciones por ciudad o para uso social.