Telefónica: impacto de su segunda ronda de renuncias a espectro en México

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El 31 de diciembre de 2020 se hicieron efectivas nuevas renuncias de Telefónica a concesiones de espectro para telecomunicaciones móviles con las que se desprende de todos sus títulos en casi todo el norte de México (regiones 1, 3 y 4). Los usuarios de Telefónica en esas regiones han sido migrados a la red de acceso inalámbrico de AT&T.

El evento reduce la cantidad de espectro asignado para servicios móviles a aproximadamente 488.7 MHz y se reconcentra la tenencia de frecuencias en las regiones 1,3 y 4, donde se superan los 3,500 puntos del índice Herfindahl – Hirschmann (IHH, en donde 10,000 indica la mayor concentración de mercado y 0 el nivel más bajo). A enero de 2021, el espectro nacional para espectro móvil se distribuía aproximadamente así: AT&T 184.5 MHz, Altán 90 MHz, Telcel 178.6 MHz, Telefónica 35.6 MHz y otros licenciatarios regionales de 2.5 GHz 0.1 MHz.

Telefónica se desprenderá de todo su espectro en dos fases más: diciembre de 2021 y junio de 2022.  Telefónica seguirá ofreciendo servicios a sus clientes, pero utilizando la red de acceso radioeléctrico (RAN) de AT&T, como anunciaron a finales de 2019 mediante su acuerdo de MOCN (multi-operator core network) de 8 años de duración.

Esto se da en un contexto de reorganización del operador, que busca reducir su exposición a América Latina. Sus filiales de esta región (salvo Brasil) fueron separadas y a la fecha se han acordado los traspasos de sus unidades en Costa Rica, Guatemala, Nicaragua y Panamá. En la prensa se han publicado versiones que sugieren posibles ventas de las filiales en Chile, Colombia, Ecuador y Uruguay.

En México, la primera fase de renuncias de espectro de la compañía ocurrió el 31 de diciembre de 2019. En un análisis previo de Telconomía estimó que redujeron en 8% el espectro asignado en México para servicios móviles. Sin embargo, el artículo anterior omitió algunas devoluciones del operador. Este artículo corrige y actualiza esas cifras.

La revisión arroja que las primeras devoluciones de espectro de Telefónica redujeron en casi 9% el espectro asignado en México para servicios móviles. Cumulativamente, las primeras dos renuncias de Telefónica han reducido este indicador en 12%. Estas cantidades se calculan teniendo como punto de referencia el espectro que había en México luego de las renuncias de AT&T a bloques de la banda de 800 MHz en 2019 (557.8 MHz).

Específicamente, la primera fase de renuncias de Telefónica del 31 de diciembre de 2019 terminó la concesión de la banda de 2.5 GHz (40 MHz nacionales) que la empresa recién había ganado en la Licitación IFT-7 en 2018. También renunció a concesiones de la banda de 1.9 GHz en varias regiones del país. Con este movimiento se redujo en 9% el espectro nacional para servicios móviles, que pasó de aproximadamente 557.8 a 509 MHz. Para Telefónica, esto implicó devolver aproximadamente el 47% del portafolio nacional de espectro que tenía luego de la subasta de la banda de 2.5 GHz en 2018. Se devolvió específicamente la siguiente capacidad:

  • Banda de 2.5 GHz: concesión nacional de 40 MHz (Licitación IFT-7).
  • Banda de 1.9 GHz: 20 MHz en la región 3; 10 MHz en las regiones 2, 4, 6, 7, 8 y 9.

La segunda ronda de renuncias del 31 de diciembre de 2020 incluyó la mayoría de las concesiones en la banda de 850 MHz y más bloques regionales de 1.9 GHz. Con este evento se redujo en 4% el espectro asignado para servicios móviles (de 509 a 488.7 MHz) y en 12% cumulativamente considerando las fases 1 y 2 en conjunto. Con esta fase, Telefónica se había desprendido de 66% del portafolio de espectro que tenía tras la Licitación IFT-7 de 2018. La segunda fase de renuncias abarcó la siguiente capacidad específica:

  • Banda de 850 MHz: la totalidad de la banda en las regiones 1, 3 y 4 (20 MHz)*.
  • Banda de 1.9 GHz: 40 MHz en la región 1; 40 MHz en la región 3; 40 MHz en la región 4.

Nota: *para la región 4 se consideran hasta 22 MHz por la asignación del bloque A’ en Monterrey.

Luego de las primeras dos rondas de renuncias, Telefónica se desprendió de todo el espectro que tenía concesionado en las regiones 1, 3 y 4 que abarcan los estados de Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Durango, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas y una porción de Sonora, que concentran aproximadamente el 17% de la población nacional.

Naturalmente, las renuncias de Telefónica significan una reconcentración del espectro. El puntaje IHH del espectro nacional pasó de 1,744 a 2,046 puntos tras la segunda renuncia de Telefónica. Como referencia, el Departamento de Justicia y la Comisión Federal de Comercio consideran que los mercados con un puntaje entre 1,500 y 2,500 son moderadamente concentrados (más de 2,500 se consideran altamente concentrados).

De acuerdo con la Ley Federal de Derechos y la Resolución Miscelánea Fiscal de 2021, a partir de este año aumentarán las cantidades por pagos anuales por derecho de uso del espectro (aproximadamente 7%), por lo que Telefónica todavía está sujeto a este costo.

Existen factores que pueden ayudar a aumentar la cifra de espectro para servicios móviles en el país. En 2021 se espera que inicie la Licitación IFT-10, que ofrecerá algunos bloques regionales o municipales disponibles en las bandas de 800 MHz y 2.5 GHz, más bloques nacionales de las bandas de AWS-3 y 1.9 GHz (10 MHz cada uno). Ese proceso es una “licitación de sobras”, por lo que se deben moderar expectativas. Otro proceso es la asignación de bloques de las bandas de 600 MHz y 3.5 GHz (tentativamente entre 2021 y 2022), que puede tener una respuesta más importante y que probablemente será referida mediáticamente como una “subasta 5G”.

Otra fuerza que puede incrementar la cantidad de espectro es la autorización para servicios móviles para las concesiones de la banda de 3.5 GHz de AT&T y Telcel (150 MHz en conjunto).

Las cifras aquí planteadas sobre espectro difieren con respecto a las publicadas por el IFT en 2020 que consideran 700 MHz de espectro asignado para las telecomunicaciones móviles internacionales (IMT). La discrepancia se explica porque para fines de este análisis no se considera la banda de 3.5 GHz como espectro para servicios móviles (es espectro para IMT, pero los bloques asignados no tienen autorización todavía para uso móvil), y para el resto de las bandas se calculan asignaciones basadas en la tenencia regional más las devoluciones de AT&T y Telefónica.

La tenencia del espectro a nivel nacional es un dato un tanto abstracto, considerando que una buena parte de las licencias se asignó por regiones. Las devoluciones de Telefónica afectan de manera diferenciada a los estados. En general las regiones 1, 3 y 4 son ahora las que muestran una mayor concentración de frecuencias, precisamente por las devoluciones de Telefónica. El operador sigue ofreciendo sus servicios, pero el espectro de esas regiones está concentrado principalmente entre AT&T y Telcel. A excepción de la región 2 (Sonora y Sinaloa), el norte de México tiene los mercados con mayor concentración de frecuencias para servicios móviles.

Como se aprecia en el gráfico de dispersión, en 2015 cuando AT&T adquirió a Iusacell y Nextel casi todas las regiones superaban los 3,400 puntos IHH (excepto 3 y 8). En enero de 2021, las regiones 1, 3 y 4 son las que tienen menos espectro asignado y mayor concentración de frecuencias. En esas regiones se tienen niveles de concentración de más de 3,500 puntos IHH, mientras que en el resto están bajo los 3,100 puntos.

Las próximas licitaciones y las asignaciones preexistentes en la banda de 3.5 GHz pueden compensar lo devuelto por Telefónica en términos de cifra de espectro móvil asignado, pero también será relevante conocer cómo el gobierno mexicano integrará lo devuelto por Telefónica a próximas ofertas públicas de espectro. En México el gobierno ha aumentado los cobros anuales por el uso del espectro (el componente principal de lo que cuesta una licencia de espectro en el país) y debe ser considerado un factor que puede afectar la demanda de espectro.

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