Opinión | El ‘boom’ de Fintech

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Por Jesús Romo y Eloy Medellín

Fintech es una contracción de las palabras en inglés Financial Technologies (tecnologías financieras) y parte de una relación entre los servicios financieros y las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) cada vez más estrecha. Aunque el término Fintech se ha popularizado en el último lustro, la relación entre tecnología y la actividad financiera ha existido desde hace muchos años.

Nota: la columna fue publicada originalmente por el autor en Consumo TIC

Por ejemplo, las telecomunicaciones habilitaron las transacciones internacionales con el uso de las redes telegráficas. Más recientemente, la disponibilidad de tarjetas de crédito y plataformas de banca electrónica incrementaron la cercanía entre los bancos, instituciones financieras e Internet. Pero si esta interacción entre tecnología y finanzas no es novedad, ¿por qué se ha disparado el interés en las Fintech?

En la última década, el incremento en la adopción de Internet por la vía de las tecnologías móviles (redes de banda ancha inalámbrica, smartphones, apps) ha apoyado en parte este interés y eventual “boom” de las Fintech. Sin embargo, un factor igual o más importante ha sido la crisis financiera de 2008, coyuntura histórica que provocó cambios a leyes y regulaciones aplicadas a las instituciones financieras y bancarias “tradicionales”. Esto generó espacio para el surgimiento de jugadores “no tradicionales” que van dando forma a la industria de las Fintech.

De esta manera, las empresas Fintech requieren entender el entorno tecnológico de sus mercados, así como los hábitos de los usuarios de las TIC. Sin embargo, esto no es suficiente y estos jugadores requieren tener asesoría y estrategias legales sólidas, dado que el marco legal de las Fintech apenas está formándose (como en el caso de México) y en general las reglas del juego de la industria financiera pueden seguir cambiando.

La tecnología se está convirtiendo en un habilitador importante de los servicios financieros. En 2018, el Banco Mundial presentó su versión más reciente de su Global Findex (https://goo.gl/Z6x3rq) en el que menciona que las nuevas tecnologías (particularmente las móviles) presentan oportunidades para mejorar la inclusión financiera de la población no bancarizada.

Al 2017, este índice de inclusión financiera del Banco Mundial encontró que, en promedio, en las zonas consideradas como de altos ingresos a nivel mundial, nueve de cada 10 personas mayores de 15 años tiene cuenta bancaria y utiliza servicios de pagos digitales. Además, seis de cada 10 utiliza Internet para utilizar servicios de pagos y comercio electrónico.

Excluyendo las zonas de altos ingresos, se observa que a lo largo de varias regiones del mundo estos indicadores se reducen. La población sin cuenta bancaria en estas zonas no supera los seis de cada 10 personas y, en el mejor de los casos, cinco de cada 10 personas utilizan servicios de pagos digitales. La población que utiliza Internet para compras o pagos está por debajo del 20 por ciento en la mayor parte de estas áreas en las que se excluyen las de altos ingresos.

El Global Findex 2017 muestra optimismo en torno a la intersección de Internet, tecnologías móviles y servicios financieros, destacando que en varias zonas la adopción de servicios centrales Fintech (como los pagos) han crecido a mayor ritmo que la penetración de cuentas bancarias.

Excluyendo zonas consideradas como de altos ingresos en América Latina y el Caribe, se tiene que la penetración promedio de cuentas bancarias en la población mayor a 15 años de edad aumentó entre 2014 y 2017 solo 3.7 puntos porcentuales, mientras que la población que utilizó servicios de pagos digitales creció en 9 puntos porcentuales.

Si bien las áreas a nivel global consideradas como de altos ingresos tuvieron el mayor incremento en cuanto al indicador de uso de compras y pagos por Internet, el promedio de la población que utilizó servicios de pagos digitales fue el indicador con incremento más abultado (de los tres que se mencionan en este artículo) en el resto de las regiones.

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