Licitación AWS 2016: la subasta combinatoria de reloj

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Una de las ventajas atribuida al esquema CCA es que los participantes ofrezcan sus “valores verdaderos” en torno al espectro al mismo tiempo que se reducen incentivos para el comportamiento estratégico y se ofrece un mecanismo para reducir el efecto conocido como “maldición del ganador” (pagar montos muy elevados con respecto a los demás ganadores o participantes). En el contexto de México también se pretende reacomodar la tenencia de la banda AWS a nivel nacional para que los concesionarios tengan bloques contiguos.

El esquema contempla realizar varias rondas en las que se hagan ofertas económicas por bloques de espectro para ir descubriendo precios a través de un proceso iterativo. Esta característica se observa también en los modelos de subastas ascendentes, por ejemplo, pero una diferencia clave en el esquema CCA es que se oferta por bloques genéricos de frecuencias, no segmentos específicos.

El IFT reacomodará las licencias de los participantes para que tengan en la medida de lo posible bloques contiguos y no se contempla una ronda suplementaria para competir por ubicaciones específicas en la banda AWS. En otros procesos que han usado la subasta CCA como Australia cuando adjudicó su dividendo digital (700 MHz) se tenía una etapa complementaria para que los operadores ofertaran por frecuencias específicas luego de las rondas de reloj, esquema que no aparece al menos en las pre bases de la licitación.

Determinando el valor del espectro

 El espectro radioeléctrico no posee un valor genérico a nivel nacional o internacional. En un esquema como la subasta CCA son los participantes quienes determinan el precio final a través de la oferta y la demanda. Los precios de salida o iniciales son un punto de partida para el concurso que en este caso fijará el regulador. En México, los ganadores de una licitación de espectro pagan un “guante” o “enganche” por la licencia de las frecuencias y los operadores adquieren el compromiso de pagar una tasa anualizada por derechos de explotación del espectro que el Congreso fija en la Ley Federal de Derechos.

La normativa vigente no contempla el pago de derechos de la sub banda AWS-3 por ahora, sino hasta enero del 2018 ya que no hay equipos disponibles que usen estas frecuencias. Se espera que las tasas de las sub bandas AWS queden homologadas próximamente. En su propuesta de pliegos, el IFT propone que el “guante” por las licencias sea bajo, dado que los derechos a pagar al Estado son relativamente altos.

Estos son los valores por KHz y MHz de espectro AWS por región PCS en México en la normativa que estará vigente para 2016.

En sus prebases, el IFT explica que la referencia para determinar valores de referencia será  la Licitación 21 conducida en 2010 por la extinta Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel). En esencia, actualizarán los valores de mercado y precios de salida registrados en ese proceso para formular los valores mínimos para la subasta AWS de 2016.

De acuerdo con información de la Cofetel, las propuestas económicas más altas de la Licitación 21 sumaron 5 mil 249 millones de pesos. Cabe destacar que una diferencia fundamental entre ese proceso y la Licitación IFT-3 es que ya no se contemplarán bloques regionales de espectro. Un análisis de los registros de la Licitación 21  indica que el promedio simple del precio de mercado, valor asignado por los competidores a través de la oferta y la demanda, rondó los 14.1 millones de pesos por MHz. El precio de reserva inicial en ese proceso rondó los 6 millones de pesos.

Las cantidades se reflejan en la siguiente tabla, excluyendo el pago de derechos anuales de la Ley Federal de Derechos.

Una de las decisiones más importante del IFT en las bases finales serán los precios de reserva de los bloques de frecuencias. En las bases preliminares se distingue que para determinar precios de salida para AWS-1 se considerará una cantidad derivada del promedio de las posturas económicas más altas de la Licitación 21.

La cantidad de 14.1 millones de pesos mencionada es sólo una referencia del valor por 1 MHz, pero al tratarse de un promedio simple no toma en cuenta la diferencia entre las ofertas económicas en la región 9, que registra los valores más altos, y el resto. Por ejemplo, los montos pagados por Telcel en la L-21 para las frecuencias en la Región 9 comprenden el 72.1 por ciento de los recursos que destinó para la subasta, mientras que para Telefónica dicha proporción fue de 83.2 por ciento.

Por lo tanto, la cifra de 14.1 millones de pesos se ofrece sólo como un “piso” o una referencia de base para mostrar factores en la valuación del espectro AWS-1 a licitarse en 2016 y no constituye una predicción o pronóstico.

ara los precios de AWS-3 se tomará en cuenta el valor de mercado de las frecuencias en la Licitación 21, pero también el precio de reserva en dicha licitación, que rondó los 6 millones de pesos por MHz a nivel nacional. Por lo tanto, su cálculo dependerá de cómo la metodología del IFT pondera dichos valores, aunque se puede inferir que serán más bajos que los valores para bloques AWS-1.

Por ejemplo, si se promedian los 6 millones de pesos atribuibles a los precios de reserva de la Licitación 21 y los 14.1 calculados en el ejemplo de este artículo, se tendría un valor de alrededor 10 millones de pesos, pero esta cifra no debe entenderse como una proyección, pues no se conoce cómo el IFT ponderará en su modelo los precios a los que hace referencia.

Para simplificar estas cifras de este ejercicio, si la población mexicana que puede ser servida por las licencias a licitar se redondea a 122 millones de habitantes, los montos por MHz nacional calculados como MHz/pop de los cálculos del ejemplo en el artículo rondarían los $0.11 pesos MHz/Pop para AWS-1  y $0.08 pesos MHz/Pop para AWS-3. Se reitera que estas cantidades no constituyen una proyección, pues no se conoce el modelo que usará el IFT para calcular precios de salida.

El IFT ha mencionado previamente que calcula recaudar entre 500 y 700 millones de dólares en la licitación IFT-3. Si se modela un escenario con una población de 122 millones de habitantes en México para 2016 y un tipo de cambio de 17 pesos MXN por cada dólar USD, entonces un precio promedio que oscile entre $0.87 pesos MXN y $1.22 pesos MXN puede reflejar el monto mencionado por el IFT.

 La subasta CCA

 En un concurso CCA, el regulador establece un precio para los bloques de espectro genéricos en una ronda y los postores indican la cantidad de bloques dispuestos a adquirir a ese valor. En cada ronda los participantes no compiten por una frecuencia específica como sería, por ejemplo, el bloque 1750-1755/2150-2155 MHz, sino por un bloque genérico de la sub banda AWS-1 o AWS-3. Si hay más demanda que oferta, se incrementa el precio de los bloques en la sub banda que registra el exceso en la demanda para la siguiente ronda con el propósito de que los incrementos vayan balanceando la oferta y la demanda de lotes.

Gráfico: IFT

De acuerdo con las reglas preliminares del IFT, los participantes pueden reducir el número de bloques en su “paquete” de cada ronda reloj, pero no aumentarlo y en la primera ronda no podrán solicitar un paquete de 0 bloques.

En el caso de México, el IFT puede dar por concluidas las rondas de reloj incluso si no se ha balanceado la oferta y demanda de lotes, pasando a la última fase de la subasta que contempla ofertas económicas a sobre cerrado, con la idea de que se mejoren ofertas por el paquete más reciente o uno anterior.

Si presentan una propuesta por el último paquete de las rondas reloj, la idea es que los postores “mejoren” su oferta y para esto no tendrían un límite de lo que pueden ofrecer. Si presentan una propuesta para un paquete de frecuencias distinto, estarán sujetos a reglas de montos mínimos y máximos relativos especificados en las prebases.

La diferencia entre el modelo CCA y una subasta ascendente “simple” es que el ganador no paga necesariamente el valor de la oferta más alta, sino una cantidad entre esta y la de sus competidores en la licitación por un determinado lote de frecuencias.

El mecanismo para fijar precios y la distribución final de la banda AWS se abordarán en el siguiente y último análisis de la serie.

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