Opinión | Libertad de expresión y “notificación y retirada” en el TMEC

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La reforma de la legislación de propiedad intelectual en México por la entrada en vigor del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC) presenta criterios muy apegados a los del tratado, pero carece de salvaguardas suficientes sobre aspectos de libertad de expresión y adopción de tecnologías en el contexto doméstico.

Las sanciones y supuestos introducidas en la Ley Federal de Derechos de Autor (LFDA) deben revisarse para evitar que se formen nuevas barreras digitales. Internet estaba en una etapa naciente cuando se firmó el TLCAN y el TMEC tuvo el reto de integrar este factor por su capacidad transformadora. Los cambios a la LFDA son muy apegados al contenido del capítulo sobre propiedad intelectual del TMEC, que de hecho permite que cada país establezca excepciones o limitaciones de acuerdo a sus leyes.

Nota: la columna fue publicada originalmente por el autor en Consumo TIC

Hubiera sido deseable abrir un espacio de deliberación para aprovechar esa posibilidad y armonizar la legislación de propiedad intelectual con derechos a favor de los usuarios, como el uso justo de contenidos o el “derecho a reparar”.

La legislación de propiedad intelectual no debe generar nuevas barreras a la economía y comercio internacional. De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México es uno de los países más abiertos en América Latina en este rubro.

El Índice de Restricciones al Comercio de Servicios Digitales de la OCDE (STRI Digital) de 2019 clasificó a México como uno de los países en los que las disposiciones sobre propiedad intelectual no implicaban barreras. Al comparar los puntajes de México y el promedio de las 45 economías en el STRI Digital (puntaje más cercano a 1 representa mayores barreras), resalta que la variable de propiedad intelectual no aporta puntaje para el caso mexicano, es decir, la OCDE no considera que haya barreras de este tipo (en el promedio del resto de los países, sí).

En este instrumento, México es comparativamente más abierto que el promedio de las 45 economías evaluadas y más abierto que otros países de América Latina (excepto Costa Rica), pero es más restrictivo que sus socios del TMEC. La adaptación de la legislación de propiedad intelectual no debe generar nuevas barreras, como acceso a insumos tecnológicos o el uso justo de obras que permita crear contenido digital.

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