Análisis: resultados de la licitación 2.5 GHz en México

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L a licitación de la banda 2.5 GHz permitirá elevar a los principales competidores móviles su tenencia de espectro para redes inalámbricas, pero también tendrá impacto en áreas como el derecho a la portabilidad numérica, ampliación de la cobertura y evolución de las redes 4G en México. La banda 2.5 GHz complementará despliegues 4G en bandas como 1.9 GHz, 1.7/2.1 GHz y 850 MHz, por ejemplo.

El Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) confirmó que el 6 de agosto de 2018 concluyó la subasta de 120 MHz de la banda de 2.5 GHz sin que quedaran bloques desiertos. Tampoco hubo incrementos en el precio del espectro, pues AT&T y Telefónica no produjeron un exceso de demanda que requiriera más rondas. AT&T pagará dos terceras partes de la recaudación de la licitación, pero también esos 80 MHz obtenidos en el concurso lo posicionan como el operador móvil con más espectro para servicios móviles en México, superando a Telcel.

Telcel decidió no participar en esta licitación tomando en cuenta que el esquema de topes de espectro le impedía participar en una primera fase y que el año pasado obtuvo la autorización para utilizar el espectro de la banda 2.5 GHz que se concesionó a Grupo MVS (60 MHz que cubren aproximadamente el 75% de la población, pero que no tiene obligaciones de cobertura).

De acuerdo con la base de datos de espectro de Telconomía, la licitación mexicana de la banda 2.5 GHz recaudará uno de los niveles más altos de concesión. El precio de subasta o la contraprestación por todos los bloques alcanzó una suma total de MXN $2,100.1 millones (US $115.4 millones) que provienen de la venta de seis bloques de 20 MHz de ancho a MXN $350 millones cada uno (US $19.2 millones) más MXN $101,288 que pagó AT&T en la fase de asignación para elegir la ubicación específica de bloques FDD.

En cuanto a estrategias, los reportes del IFT muestran que, desde el inicio, Telefónica sólo presentó ofertas por dos bloques desde la primera fase, mientas que AT&T presentó ofertas por el máximo de bloques permitidos por subasta. Es decir, AT&T mostró interés por los 2 lotes TDD y 1 FDD en la fase primera y al quedar capacidad remanente, la segunda fase le permitió presentar ofertas por un bloque FDD más. En la fase de asignación, AT&T fue el único que presentó una oferta económica en la fase de asignación para seleccionar posiciones de los lotes FDD dentro de la banda.

Lo recaudado en la fase de subasta no es el precio final de las licencias de espectro. Los concesionarios en México están obligados a pagar una tasa anual de derechos por utilizar el espectro para servicios como comunicaciones móviles. A valor corriente, los MXN $2,100.1 millones recaudados por la fase de subasta más el valor de los derechos por la duración de la concesión (20 años) representan una recaudación de MXN $44,440.3 millones (US $2,441.8 millones).

Sin embargo, este monto calculado a valor presente (con una tasa de descuento del 10.11%) es de MXN $20,385.8 millones (US $1,120.1 millones), que genera un precio US 0.083 MHz-Pop. De esta manera, para las licencias 2.5 GHz, los derechos representan el 89% del valor total de la concesión a valor presente (95% a valor corriente).


El método de valor presente se considera en este análisis como el valor de la licencia, dado que los reguladores en México lo han utilizado previamente en temas relacionados al valor de las concesiones de espectro radioeléctrico (SCT – COFETEL e IFT en telecomunicaciones y radiodifusión).

En la subasta se ofrecieron 4 bloques tipo FDD y 2 TDD, que son utilizados por equipos compatibles con las bandas LTE 7 y 38, respectivamente. Telefónica y AT&T obtuvieron dos lotes FDD cada uno y solo AT&T adquirió bloques TDD. Con estos resultados, cada operador incrementó su capacidad de espectro (medida en MHz) en más de 60%.

Dependiendo de la metodología para calcular el espectro a nivel nacional, Telefónica pasó de casi 65 MHz a nivel nacional a 105 MHz aproximadamente. AT&T, por su parte, pasó de 120 MHz a 200 MHz a nivel nacional. De esta manera, el espectro en México pasó de un aproximado de 464 MHz adjudicados a nivel nacional para servicios móviles a 584 MHz aproximadamente.

Este cambio varía ligeramente con respecto al cálculo del IFT que ajusta el espectro en términos poblacionales y toma en cuenta algunas adjudicaciones menores de Telcel en la banda de 800 MHz y ajusta el espectro de 60 MHz que a nivel nacional está repartido entre concesiones de MVS que adquirió Telcel y algunas que conservan jugadores fijos como Grupo Ultra.

El nivel de más de 580 MHz ya coloca a México entre los países de Latinoamérica con más espectro adjudicado para servicios móviles. Brasil estaría todavía por encima de este nivel y el promedio de espectro a nivel regional de acuerdo con 5G Americas ya era de 363.8 MHz en promedio por país en agosto de 2018.

Los operadores concluyen la subasta con asignaciones de bloques FDD que pueden ser aprovechados por terminales LTE compatibles con la banda 7, una de las más extendidas a nivel global, y AT&T podrá utilizar los bloques TDD (banda 38), para los que también hay terminales.

Como se puede observar, esto dará a los usuarios más bandas en común para ejercer su derecho a la portabilidad sin cambiar de terminal.

Como previó Telconomía esta subasta probablemente cerraría al nivel del precio de salida, dado el elevado precio de las concesiones por la estructura de los derechos y que el sistema de topes de espectro generaron una “reserva” indirecta para Telefónica, que desde el inicio apostó a una estrategia de racionalidad en la demanda de licencias.

Aunque los ganadores de las frecuencias pagarán menos por el espectro que Telcel en su transacción con MVS, deben cumplir ahora con obligaciones de cobertura. En por lo menos 10 zonas metropolitanas de México deberán utilizar espectro 2.5 GHz con infraestructura propia para dar servicio y en por lo menos 200 de las 557 localidades de 1,000 a 5,000 habitantes que no tienen servicio móvil deberán dar cobertura aprovechando cualquier banda e incluso infraestructura de terceros. En un momento en el que la Red Compartida está en proceso de crecimiento, esto podría significar más cooperación entre AT&T y Telefónica para cubrir distintas localidades y generar acuerdos de roaming entre ellos, dependiendo de la presencia de entidades mayoristas en cada zona.

Otra obligación de cobertura que podría cubrirse tentativamente con compartición es la de cobertura en tramos carreteros designados por el gobierno federal en ciertas zonas económicas especiales.

Próximamente se espera que los operadores presenten sus versiones evolucionadas de las redes 4G con designaciones como 4.5G o 4G+ que son puramente comerciales y se referirán a redes LTE-Advanced o LTE-Advanced Pro, como ocurrió con Telcel tras obtener permiso para usar la banda 2.5 GHz.

Como anticipamos, también se espera que el ritmo de subastas se acelere en México con recursos para 5G y complementar 4G con bandas en espacios como 2.3 GHz, 600 MHz, 3.5 GHz y potencialmente badnas milimétricas como 28 GHz.

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