2.5 GHz, ¿una licitación más competida?

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La decisión de aplazar el concurso de la banda 2.5 GHz puede generar una subasta más competida con la inclusión del consorcio desarrollador de la Red Compartida como una de las entidades calificadas para participar. Aunque no constituiría un “nuevo entrante” por no poder ofrecer servicios al cliente masivo, sí comparte con los operadores comerciales la demanda de espectro para cumplir con su objetivo.

El Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) anunció el 19 de agosto de 2016 en su comunicado  90/2016 la modificación de la fecha de la licitación 2.5 GHz para que concluya en el tercer trimestre de 2018 y no durante 2017. Para ese entonces la licitación ocurrirá en un momento en el que la Red Compartida deberá dar cobertura a por lo menos el 30% de la población (aproximadamente 33.7 millones de habitantes) utilizando la banda de 700 MHz.

En un análisis previoTelconomia había mencionado que el consorcio ganador de la Red Compartida podría presentarse como un nuevo competidor para la subasta de 2.5 GHz. El comunicado del IFT indica que la modificación de la fecha de la licitación permitiría incluir a esta organización.

La combinación de espectro disponible actualmente para servicios móviles y la presencia de la Red Compartida como una entidad que requiere espectro son dos factores que pueden generar más competencia durante la subasta 2.5 GHz. Aunque esta decisión aplaza el acceso a nuevo espectro, también es una oportunidad para adjudicar más espectro en 2018.

Espectro

El último concurso de espectro ocurrió durante el primer trimestre de 2016con la Licitación IFT-3 de la banda AWS (1.7/2.1 GHz). Se subastaron los 30 MHz que quedaban en la sub banda AWS-1 desde la Licitación 21 (2010) agotándose efectivamente la capacidad en esta franja y también se entregaron 40 MHz de la extensión AWS-3, quedando 10 MHz disponibles en ese segmento. Esta subasta fue poco competida, pues terminó en su ronda inicial sin presentarse exceso de demanda que incrementara los precios del espectro.

Así, México tiene adjudicados aproximadamente 314 MHz para servicios móviles a nivel nacional a septiembre de 2016, cifra que está todavía por debajo del promedio regional de 339 MHz en Latinoamérica de acuerdo al Índice 5G Americas de Espectro Radioeléctrico. De este espectro, los 40 MHz de la sub banda AWS-3 se usarán hacia 2018 cuando existan equipos compatibles.

El año 2016 seguirá siendo relevante para el aprovechamiento de la banda 2.5 GHz aunque no marque el inicio de la subasta, pues los concesionarios que firmaron un acuerdo en 2013 con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes para devolver 130 MHz y mantener 60 MHz de la banda deben ofrecer para finales de 2016 servicios de banda ancha utilizando estas licencias, además de transitar a la concesión única en materia de servicios o contar con concesión para proveer Internet.

En caso de no cumplir con esto, los 60 MHz volverán al Estado y podrían ser incluidos en la licitación de la banda 2.5 GHz en 2017-2018 aumentando la disponibilidad de espectro a 190 MHz para este proceso.

Por su parte, el IFT debe avanzar en la planeación de la licitación en aspectos como los bloques a licitar, configuración territorial (lotes nacionales o regionales) y el mecanismo de subasta.

Las bandas de 700 MHz y 2.5 GHz representan el espectro disponible para el corto plazo (2016-2018) de acuerdo con el IFT en su presentación “IMT en México. Más espectro para aplicaciones de Banda Ancha Móvil” y una de ellas está asignada por ley a la Red Compartida. En el largo plazo (hacia 2020) existen otras opciones que indica el documento del IFT, como la “banda L”, 3.3 GHz, 2.3 GHz, 600 MHz y espectro adicional en bandas adjudicadas hoy como 1.9 GHz y 850 MHz.

En términos de distribución de espectro, tras la última licitación el operador con menos participación era Telefónica.

(Nota: el gráfico no toma en cuenta las concesiones para Servicios de Acceso Inalámbrico en la banda 1.9 GHZ)

Al introducir la Red Compartida y sus 90 MHz de la banda de 700 MHz, esta tenencia se modificaría para quedar de la siguiente manera:

Si bien se eligió la segmentación C1 para la banda 2.5 GHz, no se ha definido el tipo de bloques a subastar y si serán nacionales o regionales. Un concurso de lotes regionales generará ofertas diferenciadas dependiendo de la zona y áreas como la Región 9 que incluye la Ciudad de México podrían reflejar más demanda.

En cambio, una subasta de bloques nacionales no necesariamente garantizará el uso del espectro a nivel nacional, pues los ganadores podrán enfocarse en ciertas áreas si no se piden obligaciones de cobertura, condición que no está garantizada de momento como parte del concurso 2.5 GHz.

Red Compartida como competidor de espectro

Cuando la Red Compartida inicie operaciones en el primer trimestre de 2018 debe tener, de acuerdo con las bases de la licitación, un 30% de cobertura en la población con una red LTE. Telconomia estima que al menos un concesionario móvil tendrá cobertura LTE anunciada de 70% de la población para finales de 2016 (nota: no implica que el 70% de los suscriptores corresponderá a accesos LTE).

La Red Compartida estaría obligada legalmente a demostrar una cobertura similar hasta su cuarto año de operación. Si este 70% de cobertura LTE comercial se mantuviera sin cambios más allá de 2016, la Red Compartida estaría superando la cobertura de redes LTE comerciales luego de 2022 si se limita al cumplimiento de los tiempos de las bases.

En este sentido, la banda 2.5 GHz probablemente no sería demandada por la Red Compartida para cumplir metas de cobertura ya que éstas se relacionan con la concesión de la banda de 700 MHz. La banda 2.5 GHz puede atender áreas con más tráfico o conexiones y brindar más capacidad para ofrecer mejoras en el servicio como mayores velocidades de transmisión de datos. Si se utiliza agregación de portadoras (carrier aggregation) con 700 MHz y 2.5 GHz, la Red Compartida puede maximizar su oportunidad de presentarse como una red LTE-Advanced (LTE-A) al no estar limitada a su portafolio de espectro en 700 Mhz.

Esta observación también se puede trasladar a los operadores móviles y sus licencias de espectro actuales, pero debe recordarse que LTE-A se puede desplegar también como una solución “in-band”.

En este sentido, más que cobertura, la banda 2.5 GHz sería un concurso centrado en adquirir una banda de capacidad que pueda atender mejor las zonas con más tráfico y potencialmente apoyar despliegues LTE-A en más de una banda. Si se modela un escenario de demanda de espectro simétrica entre operadores, la competencia de una licitación de 190 MHz en 2018 entre cuatro participantes puede presentar niveles de competencia comparables con un concurso de 130 MHz entre tres participantes. El escenario de 130 MHz a subastar en 2018 entre cuatro participantes podría ser todavía más competido.

Como un ejercicio analítico se modelaron cuatro escenarios de oferta y demanda agregada de bloques de la banda 2.5 GHz que muestra diferentes objetivos de bloques de espectro por operador, así como variación en el espectro disponible y número de competidores:

  • Escenario 1: participación sólo de 3 operadores comerciales y 130 MHz disponibles.
  • Escenario 2: participación de 4 entidades (operadores + Red Compartida) y 130 MHz disponibles.
  • Escenario 3: participación de 3 operadores comerciales y 190 MHz disponibles.
  • Escenario 4: participación de 4 entidades (operadores + Red Compartida) y 190 MHz disponibles.

Para este ejercicio se utilizan bloques genéricos de 2×5 MHz de espectro en la banda 2.5 GHz y asumiendo demandas objetivo simétricas por operador. En el gráfico cuando una línea de cada escenario cruza o se aproxima al eje “x” se agotan los lotes de la subasta.

En la simulación se observa que la competencia entre los escenarios 1 y 4 son similares, pero el escenario 2 es el que agota más rápidamente los lotes disponibles en la subasta y, por lo tanto, generaría potencialmente más competencia en la licitación.

En otras palabras, el escenario 3 podría soportar una demanda de 6 bloques por operador y quedaría espectro disponible, por lo que se podría esperar menor competencia. En cambio, los escenarios 1 y 4 son comparables y se generaría un exceso de demanda si los participantes buscan más de 4 bloques de espectro. El escenario 2 vería exceso de demanda con una demanda superior a 3 bloques por operador, es decir, tendría más posibilidades de ser un proceso competido.

Por esta razón es importante considerar no sólo el tiempo de ejecución para la subasta sino los factores que pueden convertirla en un proceso más o menos competido en lo que es central observar la cantidad y tipo de bloques a subastar, el número de participantes y sus objetivos en el concurso, así como el estado actual de la distribución de espectro.

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