El ‘hype’ de los OMV en México

¿Estamos esperando demasiado de los operadores móviles virtuales? Si bien presentan alternativas y soluciones para los consumidores, su desempeño en el mercado también depende de la estrategia de las compañías y las características del mercado.

E l lanzamiento de nuevos operadores móviles virtuales (OMV o MVNO) en el último año ha generado interés sobre si estos nuevos jugadores pueden cambiar la distribución del mercado móvil. Si bien los OMV no son un desarrollo reciente del sector de telecomunicaciones (y en el país ya operaban al menos dos), su adopción en mercados donde no existían o tenían poca visibilidad puede generar expectativas que deben ser ponderadas.

Un OMV es, en términos simples, una compañía telefónica que no cuenta con licencia o concesión de espectro radioeléctrico. Vende servicios al usuario final usando la red inalámbrica de un operador que tiene título para uso y aprovechamiento del espectro. En esencia, un OMV paga a los concesionarios el uso de su red en la medida en que lo haga. Por ejemplo, un OMV puede enfocarse sólo en revender esta capacidad, o bien desplegar elementos propios de red y depender de los concesionarios para el acceso al espectro (full MVNO).

Entre el 2014 y el 2015 se han anunciado más de una decena de OMV en México, pero no todos están activos al día de hoy. Este aparente “boom” no quiere decir que habrá jugadores equivalentes a Movistar, AT&T o Telcel, sino empresas que pueden llenar nichos y necesidades en el sector móvil. En otras palabras, dejando pasar el hype o la etapa de sobreexpectación se podrá distinguir mejor en dónde estará el efecto de los nuevos OMV en el contexto mexicano.

El hype

Gartner, una firma de investigación y consultoría en tecnología diseñó en 1995 una representación gráfica sobre tecnologías que a su llegada tienden a generar expectativas exageradas (hype) y captan la atención del público, la prensa y la industria en general.

Este “ciclo” (que más que ciclo es una secuencia) es un modelo más bien explicativo (no científico) y  en resumen muestra que cuando una tecnología aparece pasa por una etapa de hype, crítica, desilusión y finalmente su entendimiento que permite su uso productivo.

Aplicaciones tecnológicas como el Big Data, la computación en la nube, el marketing digital, entreotras, han ido recorriendo este hype cycle pasando del entusiasmo mediático a su fase de entendimiento y aplicación.

A nivel los OMV no son un desarrollo reciente o una tecnología naciente. Pero a nivel regional (América Latina) o en el caso de México su introducción en tiempos recientes puede detonar esta etapa de expectativas exageradas sobre su rol en el mercado móvil. ¿Estamos observando con la lente adecuada a estos operadores?, ¿cómo se ven ellos mismos dentro del sector de las telecomunicaciones? Estas preguntas pueden ir guiando una salida a la etapa del hype.

OMV, variedad y posibilidades a futuro

La participación de mercado en México de los OMV es minoritaria. La estimación deTelconomia es que a marzo 2015 tenían entre 0,32% y 0,35% del mercado. Como la información financiera de estas empresas no es pública, la estimación depende de los datos que comparten voluntariamente y el comportamiento del mercado de prepago, que es un foco común en los OMV que comenzaron operaciones entre 2014-2015.

En junio del 2015 se tienen seis OMV activos (Maxcom, Megacable, Virgin Mobile, QboCel, Cierto, Maz Tiempo), tres “sub marcas” de operadores de red propia (Tuenti, Aló y Unefón) y otros siete anunciados.

De entrada esta distribución presenta una pista: los OMV no son todos iguales, algunos provienen de operadores de telecomunicaciones, marcas reconocidas o tiendas departamentales cuya actividad principal no son las telecomunicaciones. De momento podemos reconocer esta diferencia en el perfil de “nacimiento” de los OMV. Sin embargo, el reto para los siguientes años es que estas empresas definan a qué sector o qué necesidades del mercado se enfocarán.

Por ejemplo, en una colaboración previa para FayerWayer se mencionó a Virgin Mobile y Tuenti como enfocados en clientes jóvenes en áreas urbanas. Pero el consumidor masivo puede ser sólo un objetivo más y, por ejemplo, algunas marcas pueden especializarse en el segmento corporativo, por ejemplo, comunicando a los equipos de distribución o logística de algunas empresa, entre otros. En este sentido, el éxito de los OMV no necesariamente debe ser qué tajada del “pastel” del mercado adquieren en sus primeros años, sino cómo aprovechan la infraestructura de red para atender de manera más efectiva a la población y, desde luego, aspectos que han cambiado a través de la reforma de telecomunicaciones como las mejoras a las reglas de portabilidad, el acceso a la infraestructura y reglas asimétricas como desbloqueo de terminales.

Además, el desarrollo de los OMV también está relacionado con actividades de empresas cuyo cliente no es el usuario final en las telecomunicaciones, como los MVNE o Mobile Virtual Network Enabler que son empresas que dan servicios a los OMV desde soluciones de red hasta aspectos administrativos.

Retomando el ejemplo del hype cycle de Gartner: en el corto plazo surgen preguntas sobre el rol de estos operadores en función de su participación en el mercado, pero a la larga el público y la industria en general irá descubriendo y adaptando el potencial de estos emprendimientos para aprovechar las redes y el espectro para la atención de clientes y necesidades.

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